Compramos directo, sin intermediarios de paso
Los cuencos cantores vienen de talleres de Patan, las malas de bodhi y tulsi se ensartan en Katmandú, y las mantas de yak se hilan en las tierras altas de Mustang. Preferimos tratar con la misma familia que funde, pule o teje antes que con un revendedor que no puede decirnos de dónde salió la pieza.
Si no conocemos el taller, no lo vendemos.